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martes, noviembre 22, 2022

Entre la tempestad y el sueño

Este dulce noviembre, que también ha tenido sus momentos agrios y muy agrios, me enfrentó a todas las pruebas posibles, a caminos oscuros llenos de obstáculos y de dolor, donde me sentí morir, donde se apagó una llama, se desató la tempestad y me ahogué, para poder en ese momento volver a vivir.

Todo sucedió demasiado rápido, golpe tras golpe la vida demostró que no iba a dar tregua y cosas que pasaban una tras otra iban menguando mis fuerzas y restando la luz necesaria para poder seguir y avanzar. Sin embargo, justo como es la inercia de la vida, el continuar es la constante, a pesar de la oscuridad, de los obstáculos, de caer y de que caigan cosas, mientras sigamos en el camino, solo queda seguir andando.

Pero así tal cual comienza la tempestad con sus oleadas gigantes, los rayos y truenos, la incesante lluvia, en un punto cesó. La oscuridad más profunda de la noche se detuvo y entonces comenzó el amanecer, las terribles nubes de lluvia comenzaron a disiparse y el nivel del agua a bajar y estar en calma.

Después de varios días desperté, el sol brillaba, alguien, varios alguienes, me tendían la mano, la tierra tenía nuevos brotes y me sentía extrañamente descansado, había recobrado fuerzas, recobré el aliento y me di cuenta de cuanto tenía alrededor, de cosas que había cubierto y la gran tormenta había limpiado y expuesto.

Esa muerte ya había pasado, la luz disipó la oscuridad y ahora veía claramente quienes estaban a mi lado, como no había perdido lo verdaderamente importante y soy ahora consciente, por estar a punto de perderlo, de lo más valioso que tengo y con nuevos ojos observar una nueva faceta de mi vida.

Llegó el sueño, justo ahora, todo lo que siempre quise, en un abrir y cerrar de ojos no se desvanecieron los problemas, simplemente me di cuenta de que tengo todas las soluciones, y justo después de la oscuridad llega la luz.

sábado, diciembre 19, 2020

Hoy es un buen día para dejar ir...

Y esto es lo que entra en los registros de los sueños misteriosos...

Estaba ahí cumpliendo la cita "no confirmada" (y como porque yo haría eso), y dudaba de que tuviera que estar en ese lugar, ya saben los sueños siempre son inciertos, sin saber como había aparecido ahí, pero ahí estaba y debía haber una excelente razón para ello...

Simplemente esperando, desesperado, justo como aquella vez que tenía la certeza de no subir esa escalera y que el subir me mostró lo funesta de esa realidad, y como se parece tanto a la onírica... entonces justo sentía esa inquietud y, sin embargo, no me movía.

Cuando de pronto, como en esas tiradas de dados azarosas resulta justo el número ganador, ahí estaba la razón por la cual estuviera en un lugar tan distante, a una hora tan ajena y tan precisa, cumpliendo una cita, que solo una cancelación explícita habría podido detener, y la razón de la "no confirmación" entonces fue tan clara como una daga envenenada en el pecho...

No daba crédito a lo que mis ojos veían, y cual era el motivo por el cual eché a correr, pero no para huir de la escena del desastre, sino para adentrarme en la boca del lobo, como siempre tres agentes fatídicos del destino, como siempre esa perfección de la figura geométrica, como siempre el lugar y momento correctos, los juegos del universo.

Un sonido semejante al romperse de los cristales, una realidad desnuda y descarnada que me decía que solo era una variable más de aquella ecuación, claro una mucho más joven, el desvanecimiento de una ilusión, los latidos tan fuertes que me ensordecían, la música en francés de fondo, todo tan descabellado, tan inverosímil...

Desperté, estaba entre estas cuatro paredes que parecen eternas ahora, no había ocurrido nada, cual era esa razón, en fin parece que fue en otra época, una de las cuales se antoja dejar ir...

jueves, octubre 29, 2020

Grandes Epifanías

Tal como lo conté en mi primer video de la nueva serie storytelling todo lo que yo pensé que ocurriría este año cambió de forma radical. Lo unico constante es el cambio en nuestras vidas y a veces hacen falta pandemias, fracasos, retrocesos y hasta tragarse un monton de palabras para poder continuar. Resiliencia con lo tanto que amo esa palabra.

La primera gran epifanía es que si tienes claro tu propósito, y trabajas en forma consciente y consistente alineado al mismo, es sumamente difícil que te desvíes del camino y de maneras sumamente inusitadas te encuentras justo donde querías llegar. Una de mis metas era servir a muchos dueños de pequeños negocios para hacer crecer sus emprendimientos y algún día colaborar con dueños de medianas empresas. Resulta que perdí mis clientes pequeños y de pronto ya trabajo para uno mediano (casi sin proponérmelo).

Segunda gran epifanía: la historia que te cuentas crea tu identidad, tu identidad es notada por las personas a tu alrededor y cambia la manera como los demás te ven y te tratan. Ahora estoy en contacto con muchas más personas debido a que forma parte de mis actividades para poder crecer y hacer evolucionar una mediana empresa, por lo que noto las reacciones de los demás a mi presencia y a lo que digo. Para sorpresa mía el nivel de respeto y atención que demuestran (aún los altos mandos hacía mí) denota que reconocen la identidad congruente con la historia que siempre me he contado.

Tercera gran epifanía: los últimos en reconocer nuestros talentos somos nosotros mismos. Y muchas veces nos sentimos frustrados por las cosas que nos salen mal, y vivimos enfocándonos en mejorar nuestros puntos débiles. Cuando el gran punto débil es no invertir recursos y energías en nuestras fortalezas en aquello que hacemos mejor y que nos distingue del resto. Todos tenemos talentos únicos y a veces hace falta que los demás te los digan para poder darte cuenta.

Finalmente, una de las partes más valiosas de la vida, que sucede una vez que así lo decides, es tener personas grandiosas en tu círculo de amigo, aquellas personas que ven lo mejor de ti, que te animan a salir adelante, que te edifican y nutren con sus palabras. Gracias a todas las personas maravillosas que me acompañan en el camino, no habría logrado tanto de no ser por el aporte que cada uno de ustedes da a mi vida.